Soy Lisandro. Llegué a España desde Argentina en 2015. Y te aseguro que el que bajó del avión ese día no tiene nada que ver con el que hoy te escribe.
Esa frase me pegó un cachetazo el día que sentí que ya no podía más.
Llevaba más de diez años de psicoanálisis. Soy un fiel creyente de la palabra — pero en ese momento, las palabras no alcanzaban para llenar el hueco en el pecho. La ansiedad me desnudó y la depresión terminó por paralizarme.
Decidí pausar. Mirar hacia otro lado. Y ahí, casi sin buscarlo, apareció el Reiki.
Si me hubieras conocido hace unos años, jamás me imaginarías hablando de energía. "Si no lo veo, no lo creo" era mi segundo nombre.
Primero llegué como consultante — recibí sesiones durante meses. Los cambios fueron tan concretos que decidí estudiarlo. Las ganas de ponerme al servicio vinieron después, solas.
Ver que el Reiki a distancia funciona, sentir cómo el cuerpo procesa en silencio lo que la mente no puede articular — eso me hizo entender que acá no estamos solos. Nunca.
A mí el mundo siempre me dolió. Desde chico tuve inquietudes y nada se me fue dado gratis ni fácil. Por eso trabajo a cara de perro, pero con mucho amor.
No te voy a hacer sentir responsable por tu ansiedad sin tener en cuenta tu contexto. No voy a ignorar lo que te pasa afuera para venderte paz interior. Y no voy a decirte que manifestando se consiguen las cosas.
La idea es que salgas de cada sesión con más fuerza y valentía de la que entraste. Nada más, nada menos.
Maestro de Reiki Tradicional Japonés formado bajo los estándares de la Escuela Española de Reiki Profesional y la Federación Española de Reiki. Especialización en el método clínico de Hayashi Sensei.