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Reiki Tradicional Japonés: Por qué no es esoterismo berreta y porqué me enamoré de esta práctica espiritual

Si me hubieras conocido hace unos años, no podrías haberte imaginado que yo estaría hoy hablando de esto. “Escepticismo” era mi segundo nombre.

Diario De Un Reikista Medicado 24 marzo 2026 4 min read

Información sobre Reiki y cualquier “terapia energética” hay de sobra. Solo basta con googlear o preguntarle al chatgpt. – ¡Miedo!

La democratización de las herramientas y la información tienen su lado “B”. Nos obliga a pensar todo de manera mucho más crítica porque de otra manera porque te pueden vender gato por liebre. Y cuanto menos, esto me parece peligrosísimo.

Racional fui siempre. Demasiado diría. Pero una crisis personal muy gorda me llevó a buscar otro tipo de respuestas por fuera de los más de 10 años de psicoanálisis que tenía encima. Pero esta es otra historia. Más adelante haré doble click sobre esto.

– ¿Y toda esta intro para qué? – Te estarás preguntando…

– ¡Perdón, soy larguero! Pero es que me gusta poner las conversaciones en contexto. ¡Te prometo que tengo un punto!

Llegué al Reiki buscando otros enfoques. Necesitaba abordar el malestar con un entendimiento más profundo o espiritual.

Antes del Reiki exploré otras terapias. Después también. Como consultante o estudiándolas. Pero hay algo en la práctica del Reiki, que ninguna otra terapia alternativa tiene u ofrece…

Seguramente escuchaste que el Reiki es “energía de luz” y un montón de frases decoradas con sahumerios y piedritas. Pero acá vamos a hablar en serio. El Reiki —el de verdad, el ShinShin Kaizen Usui Reiki Ryoho— no es una religión ni un pase de magia esotérico. Su nombre lo dice todo: es un método de mejora continua del cuerpo y la mente. Es una práctica espiritual que está al alcance de todos.

El reiki está en uno. Lo traemos todos. Es solo cuestión de recordar y recobrar esa sabiduría.

– ¡Por esto me atrapó! Porque vivís de manera empírica sus resultados. Para alguien tan racional como yo fue un quiebre de paradigmas. Fue como escupir para arriba y que te caiga en el ojo.

Ni te cuento lo que fue para mí, comprobar que el envío de Reiki a distancia funciona…

Pero ¿Qué es realmente el Reiki?

La palabra viene de dos conceptos: REI (Universal o Vacío) y KI (Energía vital). Como si le preguntáses a un pez, qué es el agua. Es lo mismo que para nosotros el aire, lo que nos rodea y contiene.

Básicamente, es aprender a canalizar esa frecuencia para que tu organismo deje de estar en modo “supervivencia” y pase al modo “relajación”.

Mikao Usui, quien lo redescubre y lo pone al servicio, no era un místico desconectado; era un tipo que entendió que el cuerpo sigue a la mente y la mente sigue al espíritu. Si sanamos el espíritu, el ruido mental baja, y si el ruido baja, el cuerpo finalmente puede curarse solo.

O por lo menos llegar a un sano equilibrio, donde nos “enfermamos” menos…

– Porque sí, no vamos a hacernos los boludos. Somos seres sociales y no tener en cuenta las variables que nos atraviesan y afectan desde las estructuras sociales y culturales, es tener una mirada sesgada sobre la salud. Pero este es otro tema que me gustaría desarrollar más adelante.

Cómo funciona (La parte que no te cuentan en los folletos de purpurina)

Tu sistema nervioso tiene dos modos: el simpático (el que te tiene a mil, huyendo de preocupaciones, exes o de vos mismo) y el parasimpático (el que te permite dormir y digerir la vida). El Reiki actúa como un freno de mano para el primero y un encendido para el segundo.

  1. Reingeniería biológica: Al imponer las manos —siguiendo el método clínico de Hayashi Sensei— bajamos tus revoluciones. No es que yo te “curé”; es que la energía te dio el silencio necesario para que tu sistema deje de pelear contra enemigos invisibles (ansiedad, estrés, etc) y empiece a laburar a tu favor.
  2. Desbloqueo de la “falla”: Esa tensión en el cuello o ese nudo en el estómago es energía estancada por cosas que no dijiste o enojos que te tragaste. El Reiki va a la raíz, suelta ese bloqueo y deja que la “mugre” emocional salga a la superficie.
  3. Higiene espiritual: Usamos técnicas japonesas como el Kenyoku (baño seco) para cortar con el ruido mental y resetearte energéticamente.

No hay magia

Si buscás que con reiki tu vida se arregle de la noche a la mañana, te aviso que estás en el lugar equivocado: esto requiere que dejes de ser un espectador de tu propia vida

Ya sea que vengas como consultante o decidas estudiarlo, el Reiki te ayuda a pensar con más claridad para que puedas sentarte con tu silencio e iluminar ahí donde todavía hay oscuridad.

Te ayuda a bajar un ritmo para que puedas vivir de manera más calma. Para que puedas contemplar y reconectar con partes tuyas que, quizás, ni sabías que existen.

El Reiki tradicional japonés (cuando está bien enseñado – ¡huí de las formaciones si esto no está en el programa!) incluye el Gokai (los 5 principios), que son básicamente una “tecnología mental” para dejar de ser el que se boicotea solo.

– “Solo por hoy: no te enojes, no te preocupes, sé agradecido, trabajá duro y sé amable”. Parece una frase de sobrecito de azúcar, pero tratá de cumplirla un martes a las 5 de la tarde en el centro de Barcelona y vas a ver que es un entrenamiento para valientes.

En conclusión…

Con Reiki entendí que no somos solo este cuerpo 3D. Somos mucho más de lo que nos permitimos creer o sentir. Somos seres mucho más complejos y a la vez más sencillos cuando comprendemos nuestra verdadera esencia.

Somos divinidades en potencia. Como dice la señora - *me pongo de pie* - Alanis Morissette: “¿Y qué tal si empezás a recordar tu divinidad?”.

El Reiki no reemplaza al médico ni al psicólogo. --¡Huí también del terapeuta que te diga lo contrario!. Pero potencia cualquier tratamiento porque te devuelve tu poder personal. Es sentarte a solas con tu desorden y decir: “Ok, vamos a arreglar esto”.

Si estás cansado de los parches y querés ver qué pasa cuando tu cuerpo realmente descansa, pasá por la web y fiijate si algo de lo que hago te llama la atención para que trabajemos juntos.

Un abrazo,

Li.

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Es el diario de alguien que trata de desenredar la vida mediante las palabras. Si sos rebelde de alma y querés cuestionarlo todo, pasá y tomá asiento. No cobro nada. Y prometido que no hago spam. 🙂‍↔️